El propóleo es uno de esos productos que muchas personas eligen tener siempre a mano, especialmente durante los cambios de estación y los meses más fríos del año.
Elaborado por las abejas a partir de resinas recolectadas de árboles y plantas, es uno de los recursos más singulares de la colmena.
Puede incorporarse a agua, jugos, infusiones o combinarse con miel según las preferencias de cada persona.
Como referencia, pueden utilizarse 26 gotas por toma, según las preferencias personales y la concentración del producto.